Haydée Méndez Illueca, Ph.D.
Abogada, Escritora y Feminista
(Publicado en "La Estrella de Panamá" (versión digital) el sábado 11 de abril 2020)
Cierto, todos y todas estamos saturadas de estadísticas y
advertencias sobre el COVID-19 en Panamá, pero por estar concentrado en la
pandemia, el personal de salud (con justa razón, porque es una emergencia
nacional) no ha tenido tiempo de enfrentar otro problema de salud pública: el
hecho de que la cuarentena pone a las mujeres en mayor riesgo de sufrir
violencia doméstica y hasta de ser víctimas de femicidio, como culminación de
la misma. No olvidemos que el patriarcado no está en
cuarentena. Por el contrario, los
machistas se aprovechan del aislamiento social de sus víctimas.
El machismo se ha exacerbado con el confinamiento y las
limitaciones económicas resultantes de la pandemia, que obliga a las víctimas a
permanecer en el mismo espacio que sus agresores. La situación económica incrementa la tensión
y la posibilidad de sufrir violencia física, psicológica y sexual. Aumenta la dependencia económica que ya
sufren muchas mujeres, lo cual favorece el control que el agresor tiene sobre
su víctima. Además, las mujeres tienen
menos posibilidad de denunciar, de escapar y de acudir a sitos más seguros, o
de comunicarse con alguna red de apoyo.
Sólo la Fiscalía Regional de San
Miguelito ha recibido al menos 26 denuncias de violencia doméstica en los días
que han transcurrido desde que fue decretada la cuarentena en Panamá. El 4 de abril amanecimos con la terrible
noticia de un femicidio/suicidio en Las Garzas, donde un hombre le cortó el
cuello a su pareja dentro de la casa y luego se ahorcó. Esto no es nuevo; el
delito de violencia doméstica tiene varios años de ser el más cometido en Panamá.
Según el Ministerio Público, en 2019 se
recibieron 16,871 denuncias de violencia doméstica, de las cuales el 79% de las
víctimas fueron mujeres (Ministerio Público, 2020). El COVID-19 no es la causa directa, sino que
ha agravado el machismo ya existente. Las
víctimas debieron haber estado atentas a los indicadores y buscar ayuda especializada
oportunamente.
El
desencadenante de la violencia contra las mujeres es la ideología patriarcal, que
está muy afincada en nuestro medio. Los
fundamentalistas han inventado el término “ideología de género” para oponerse a
la educación sexual, al aborto, al homosexualismo, al matrimonio igualitario y
al uso de anticonceptivos, pero el género no es más que un término técnico específico en ciencias sociales, que alude al
conjunto de características diferenciadas que cada sociedad asigna a hombres y
mujeres.
El patriarcado, por el contrario, sí es una ideología. Es un sistema de ideas que facilita la explotación de las
mujeres por la clase dominante y su subordinación a los hombres en las
relaciones de género. En consecuencia,
genera desigualdades salariales, negación de
oportunidades, maltrato físico-psicológico, torturas, burlas, violencias y
femicidios.
¿Cuáles son algunos indicadores de que su vida puede
estar en peligro? Preste atención si su
pareja es celoso, posesivo, controlador o tiene una enfermedad mental; pérdida
de ingresos o confinamiento, como en la situación actual; armas de fuego en la
casa; violencia con parejas anteriores; factores de estrés nuevos o crónicos;
relación de la víctima con una nueva pareja; el agresor ha violado una medida
cautelar; el agresor no acepta la separación y no tiene otra pareja; y el uso
de alcohol o drogas, entre otras cosas.
Las mujeres deben tener un plan de escape si piensan que están en peligro inminente de ser golpeada o
amenazada de muerte. Un plan de escape puede ayudarlas a ellas y a
sus hijas o hijos a salir de una situación peligrosa. Estos son algunos de los pasos que puedes
seguir:
Preparar una maleta
con pertenencias de primera necesidad o
cosas que no deseas dejar, que sean fáciles de guardar y cargar y guárdala en casa de una vecina,
familiar o amistad cercana:
·
Mudas de
ropa para ti y las/os niñas/os.
·
Artículos
de aseo personal.
·
Artículos
de bebé o para las/os niñas/os
·
Juguetes
o artículos especiales de tus niñas/os
·
Medicinas
habituales
En un
sobre aparte, recopila y ten a mano documentos personales importantes y déjalos
en la maleta:
·
Carné de
Seguro Social tuyo o de tus hijas/os
·
Certificado
de nacimiento y/o pasaporte tuyos y de tus hijas/os
·
Certificado
de Matrimonio si estás casada con el agresor
·
Licencia
de conducir y registro del automóvil
·
Tarjetas
de vacunación
·
Recetas
de medicinas y de tus hijas/os que puedas necesitar
·
Dinero
en efectivo
·
Libretas
de ahorros, chequeras, tarjetas de crédito o sus números de cuentas
·
Expedientes
médicos tuyo y de tus hijas/os
·
Recibos
de pagos importantes
·
Copias
de llaves de la casa y carros
·
Documentos
escolares de las/os niñas/os
·
Fotos
tuyas y de tus hijos/as
·
Evidencias
de maltratos recibidos (fotos, videos, grabaciones).
Llama a
la policía:
·
Diles
que estás en una situación de violencia doméstica. Dales detalles y la información completa.
·
Anota el
número de placas y el nombre de las/los policías y personal que investigue tu
caso.
·
Anota el
número de la denuncia y pide copia de ésta.
·
Solicita
escolta de la policía y/o acude a la fiscalía más cercana a solicitar una
medida de protección. Las fiscalías
deben atender 24/7, aún en tiempos de pandemia.
Considera
el transporte y la forma de salir de la casa:
·
Piensa
en cómo y con quién vas a salir de la casa: policía, taxi, transporte público,
en el carro de amistades o familiares, etc.
·
Decide
de antemano a dónde vas a ir e infórmaselo a la persona que escogiste. Así estará avisada cuando llegues, ya sea de
día o de noche, en caso de una emergencia.
Ten a
mano una libreta o celular con los teléfonos importantes de:
·
Tus
médicos/as o las/os de tus hijas/os
·
Policía
·
Albergues
y oficinas de servicios para mujeres maltratadas
·
Instituciones
de ayuda emocional
Utiliza
recursos de ayuda:
·
Si has
sido agredida, ve a un cuarto de urgencias, aunque tus golpes o heridas no sean
visibles. Infórmale al personal del
centro de salud que estás en una situación de violencia doméstica. Pide copia del expediente médico; esto te
ayudará en caso de que decidas presentar denuncia contra el agresor.
Consigue
a alguien de confianza con quien dejar las mascotas que tengas.
¿Qué pueden hacer
las autoridades durante la pandemia para enfrentar esta situación? En primer lugar, es imprescindible iniciar
campañas de prevención/atención de la violencia doméstica, por televisión,
radio, redes sociales y radio bemba, con indicaciones de qué hacer y dónde
acudir en caso de ser víctima de agresiones machistas o de percatarse de que
exista violencia en el vecindario. La Organización sin fines de lucro Crime
Stoppers, SENNIAF, MINSEG y la
Policía Nacional han lanzado una plataforma para denuncias anónimas,
accediendo a “www.tupista.org”. El Ministerio Público anunció que las denuncias son
atendidas en la Sexta Sub Regional de Juan Díaz y Pedregal. En el distrito de
San Miguelito las oficinas de atención primaria se encuentran brindando el
servicio, al igual que en las provincias de Colón, Panamá Oeste, Coclé,
Veraguas, Herrera, Los Santos, Chiriquí y Bocas del Toro. El Instituto
Nacional de la Mujer (INAMU) brinda atención psicológica, legal y de
orientación las 24 horas al día 7 días a la semana, a través de la línea 182
y el teléfono 323-3281, conectando a las víctimas con las autoridades
pertinentes.
Es importante que aprovechemos un
público cautivo, durante la cuarentena, para dar clases de educación integral
en sexualidad por televisión, tanto para padres de familia como parte de los
módulos que reciben los estudiantes durante el tiempo que no pueden acudir a
las escuelas, así como implementar con urgencia notoria los brazaletes electrónicos, tanto para mantener a
los agresores alejados de sus víctimas, como para mantener en casa a los
irresponsables que reinciden en no respetar la cuarentena. Asimismo, es necesario establecer
expresamente una excepción al Decreto
que ordena cuarentena total en el país, para permitir la salida de casa de las
víctimas de violencia doméstica, así como también endurecer las medidas de
protección por el tiempo que dure la cuarentena.